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La Victoria Cultural

Cuaderno de fútbol en España

De dónde salen los colores de las camisetas de la Liga

Publicado el · Actualizado el

Los colores de cuatro de los clubes más antiguos de la Liga se fijaron entre 1899 y 1911, en una época que dejó poco papel. Por eso casi cada camiseta arrastra dos versiones, la oficial y la que se cuenta en la grada, y no siempre coinciden.

Cincuenta camisetas en Southampton

En la Navidad de 1909, la directiva del Athletic Club le hizo un encargo a Juan Elorduy, que pasaba las fiestas en Inglaterra. Tenía que volver con camisetas como las del Blackburn Rovers, las que el Athletic llevaba desde 1903. Una camisola partida en dos mitades, azul oscuro y blanco.

Un equipo de Bilbao posa sentado y de pie, con camisolas de dos mitades, una oscura y otra clara
«El equipo de Bilbao», según el pie de Blanco y Negro, en abril de 1909. Todavía con la camisola de dos mitades, como la del Blackburn.

Elorduy lo dejó para el final. Cuando por fin fue a comprarlas, ya en Southampton y a punto de embarcar hacia Bilbao, no encontró las del Blackburn. Encontró las del Southampton FC, a rayas rojas y blancas.

Se trajo cincuenta. El Athletic las estrenó el 9 de enero de 1910 en un amistoso contra el Sporting de Irún, y desde ese día no se las ha quitado. La casualidad tenía su lógica, porque el rojo y el blanco ya eran colores de Bilbao y de su bandera. El museo del club cuenta la historia así, con la compra de última hora incluida. Lo único que no está claro es si en la tienda se habían agotado las del Blackburn o si simplemente no había suficientes para un equipo entero.

En agosto de 1913 esas rayas ya jugaban en casa nueva, San Mamés, el campo al que acabarían llamando La Catedral.

El Southampton posa en 1904 con camisetas de rayas verticales, junto a varios hombres con bombín
El Southampton antes de un partido contra Francia, en marzo de 1904. El pie del álbum de Jules Beau apunta los colores, «rayé rouge et blanc». Cinco años después, unas camisetas así viajaron a Bilbao.

La sucursal de Madrid

De aquellas cincuenta, veinticinco se quedaron en Bilbao. Las otras acabaron en Madrid, en la sucursal que un grupo de estudiantes vascos había fundado el 26 de abril de 1903 con el nombre de Athletic Club (Sucursal de Madrid). Esa sucursal es el Atlético de Madrid, y hasta entonces había jugado con la misma camisola de mitades azul y blanca que la casa madre.

En la historia oficial del club, el estreno rojiblanco en Madrid fue el 22 de enero de 1911, contra la Gimnástica Española. La revista Cuadernos de Fútbol encontró después una crónica del diario La Mañana sobre un partido contra el Madrid jugado el 27 de noviembre de 1910. El cronista ya habla de «un vistoso uniforme con jersey listado verticalmente de rojo y blanco». Son casi dos meses. No cambian nada importante, pero dicen bastante de cómo se ha escrito esta historia: a base de recortes que alguien vuelve a leer más de un siglo después y en los que encuentra una línea que se le había escapado a todo el mundo.

El apodo de colchoneros llegó mucho más tarde. La explicación más repetida lo sitúa en la posguerra, cuando las fundas de colchón que se vendían en Madrid solían ser de rayas rojas y blancas y la comparación salía sola. No hay un documento que lo fije, y seguramente no lo habrá.

Blanco por estatuto

En el Madrid pasa lo contrario. Aquí sí hay papel.

Los estatutos de 1902 fijaban dos uniformes, uno para los partidos ordinarios y otro para los extraordinarios.

Los dos uniformes de los estatutos del Madrid de 1902
PrendaPartidos ordinariosPartidos extraordinarios
BlusaBlancaBlanca
PantalónAzul oscuroBlanco
MediasOscurasNegras, con vueltas
ComplementosNo se mencionanCinturón con los colores nacionales y casquete azul oscuro

Camisa y pantalón blancos eran, en 1902, el traje de los días señalados.

Aquel texto no partía de cero. En los primeros partidos que se jugaron en Madrid, los jugadores se quitaban la ropa de calle y se quedaban en camisa y calzón blancos, y para distinguir a los equipos se cruzaban una banda de color sobre el pecho, que a mitad de partido solía soltarse. El Madrid se quedó con el blanco y lo puso por escrito.

Lo que se discute es el porqué. Se cuenta a menudo que el club quiso parecerse al Corinthian, el equipo aficionado londinense fundado en 1882 que vestía de blanco y tenía fama de jugar con elegancia y sin cobrar. Puede que influyera. También puede que el blanco fuera, sin más, lo más sencillo para un club recién nacido. Con lo que se conserva, no hay forma de decidirlo.

Jugadores del Corinthian en 1921 con camisa blanca de cuello abierto, junto a una valla de madera
El Corinthian inglés en Saint-Ouen, a las afueras de París, en septiembre de 1921. Camisa blanca y el escudo en el pecho.

La relación con el Corinthian sí está documentada, pero en otro momento. En la temporada 1925-26, Patricio Escobal y Félix Quesada volvieron de un viaje a Inglaterra y convencieron al club para copiar el uniforme inglés: camisa de un blanco crudo, pantalón y medias negros. Duró poco. Según se cuenta, después de dos derrotas de Copa contra el Barcelona alguien del club mandó retirar aquella ropa por gafe, cosa muy de fútbol y muy difícil de comprobar. El caso es que el Madrid recuperó enseguida la camiseta y el pantalón blancos. Las medias tardaron más: no fueron blancas hasta 1955.

Once jugadores del Real Madrid posan en Saint-Ouen con camiseta y pantalón blancos y medias oscuras
El Real Madrid en Saint-Ouen, a las afueras de París, el 17 de septiembre de 1925, todavía con pantalón blanco. Las medias seguirían siendo oscuras hasta 1955.

Azul y grana, sin acta

En el Barcelona el problema es otro: falta el acta. Según el propio club, los colores se decidieron en una reunión del 13 de diciembre de 1899, pocas semanas después de la fundación, y de esa reunión no queda un solo documento que explique la elección.

Plantilla del Barcelona en 1926, en dos filas ante una caseta, con camisetas de rayas anchas
El Barcelona en el estadio Buffalo de Montrouge, junto a París, en noviembre de 1926. En blanco y negro, el azul y el grana se quedan en rayas oscuras.

La escuela de Crosby

La pista que sigue hoy el propio club lleva a Merchant Taylors', un colegio de Crosby, al norte de Liverpool. Allí estudiaron Arthur y Ernest Witty, dos de los primeros socios. A finales del siglo XIX, el equipo de rugby del colegio jugaba de azul y granate. La fuente es oral: un nieto de Arthur Witty contó que su padre siempre lo había explicado así, y el club la presenta como la hipótesis más probable a falta de papeles, no como un hecho.

Las demás explicaciones

Durante mucho tiempo circuló la versión suiza. Joan Gamper había jugado en Suiza, sobre todo en el Excelsior y en el Zúrich, con un paso breve por el Basilea, que ya vestía de rojo y azul, y de ahí habría sacado los colores. El club la descarta como origen, aunque admite que a Gamper la propuesta de los Witty le gustaría precisamente porque le recordaba a su etapa suiza.

Hay más. El cantón natal de Gamper, la madre de un jugador que tenía esas telas a mano, la masonería, los lápices de los contables con una punta azul y otra roja. Ninguna tiene más apoyo que la de Crosby.

El color no entra en la negociación

Puestos uno al lado del otro, los cuatro casos se parecen poco. En uno hay un estatuto, en otro un recado de última hora, en el tercero una crónica que nadie había vuelto a leer, y en el cuarto una reunión sin acta.

Cuándo se fijó cada color y qué lo respalda
ClubColoresDesdeQué lo respalda
FC BarcelonaAzul y grana13 de diciembre de 1899La fecha la da el club. El porqué solo tiene un testimonio oral
Real MadridBlanco1902Los estatutos del club
Athletic ClubRojo y blanco, a rayas9 de enero de 1910El relato del museo del club
Atlético de MadridRojo y blanco, a rayas27 de noviembre de 1910 según la prensa, 22 de enero de 1911 según el clubUna crónica de La Mañana y la historia oficial

Ninguno de los cuatro ha abandonado su color principal en más de un siglo, y eso que la camiseta se renueva cada verano. Cambian el cuello, el ancho de las rayas, el tono del granate, la tipografía de los dorsales y el patrocinador del pecho. El color se queda fuera de cualquier conversación con la marca deportiva de turno.