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La Victoria Cultural

Cuaderno de fútbol en España

Qué tacos llevar en cada campo del fútbol aficionado

Publicado el · Actualizado el

En la caja de unas botas, al lado de la talla, suele haber dos letras. FG, AG, SG, TF, IC. Es el dato más útil de toda la etiqueta y el que más gente pasa por alto al comprar.

En el fútbol aficionado español, donde un mismo equipo puede jugar en césped natural un sábado y en artificial el siguiente, acertar con la suela ahorra disgustos. Y alguna rodilla.

Lo que dicen las siglas

Las marcas usan casi todas el mismo código, heredado del inglés. Esta es la equivalencia práctica:

Equivalencias de las siglas
SiglaSignificaDónde se usaCómo es la suela
FGFirm groundCésped natural firme, seco o algo húmedoTacos de plástico, entre once y catorce según el modelo
SGSoft groundCésped natural blando o embarradoPocos tacos, más largos, casi siempre de aluminio y roscados
AGArtificial groundCésped artificial de fibra larga con rellenoTacos cortos, numerosos y repartidos, a menudo huecos
TFTurfArtificial de fibra corta, tierra duraSuela de goma con decenas de tacos pequeños
IC o INIndoor courtPista cubierta, fútbol salaSuela lisa de goma, sin tacos

Hay una sexta que cada vez se ve más, la MG (multi ground), que intenta servir para natural y artificial a la vez. Es una solución de compromiso. No hace nada mejor que una FG en natural ni que una AG en artificial, pero tampoco hace nada especialmente mal, y para quien juega en los dos terrenos tiene sentido.

Cinco suelas vistas desde abajo, FG, SG, AG, TF e IC, con los tacos de cada una FG SG AG TF IC
Las cinco suelas vistas desde abajo. La SG lleva menos tacos que la FG, y más largos. De la AG a la TF se multiplican y se acortan, hasta la suela lisa de pista.

El artificial de los campos municipales

En muchas ciudades, el campo municipal de tierra se cambió por uno de césped artificial en las últimas dos décadas. Hoy es la superficie habitual del fútbol base y de buena parte de las categorías regionales. No hay a mano una cifra oficial que lo mida, pero basta con recorrer los campos de cualquier liga regional para comprobarlo.

Casi todos son de los llamados de tercera generación, 3G en el argot. La cuenta de generaciones es corta:

  1. La primera, la de los años sesenta, era fibra corta sin relleno. Poco más que una alfombra.
  2. La segunda alargó la fibra y la rellenó de arena.
  3. La tercera, la habitual hoy en los campos municipales de artificial, combina fibra larga, una base de arena y un granulado de caucho que suele salir de neumáticos reciclados.

Para esa tercera generación están pensadas las AG.

Banquillo azul junto a la banda de un campo municipal de césped artificial recién instalado
Campo municipal de San Martín de Porres, en Carabanchel (Madrid), con el artificial recién estrenado en febrero de 2019. Foto: Diario de Madrid, CC BY 4.0

Con FG en artificial se puede jugar, y muchísima gente lo hace. El problema es que el taco de una FG está pensado para clavarse en una tierra que cede. En artificial agarra más de la cuenta, y el pie se queda fijo cuando la rodilla ya ha empezado a girar. Varias marcas lo advierten en sus propias fichas de producto, y algunas avisan de que ese uso acorta la vida de la bota.

Con SG de aluminio en artificial, directamente no. Los tacos rompen la fibra y levantan el relleno. En bastantes campos hay un cartel en la puerta que lo prohíbe.

El relleno tiene fecha de caducidad

El granulado va a cambiar. El Reglamento (UE) 2023/2055, que restringe los microplásticos añadidos intencionadamente, prohíbe a partir del 17 de octubre de 2031 comercializar relleno granular sintético para superficies deportivas. No obliga a levantar los campos que ya existen. Los que se construyan después de esa fecha, y los que necesiten reponer relleno, tendrán que usar otra cosa, y las alternativas que se prueban van del corcho y otros rellenos orgánicos a sistemas sin relleno.

Campo municipal sin césped, con la base gris a la vista, una valla metálica y viviendas al fondo
El campo municipal de La Cigüeña, en Alicante, en octubre de 2024, sin césped mientras se renovaba el artificial. Foto: Varondán, CC BY-SA 4.0

Qué suela pedirán esos campos todavía no se sabe. Lo previsible es que las marcas saquen algo nuevo, porque lo hacen cada vez que cambia algo bajo los pies.

Natural, cuando toca

Quien juega en natural en categorías aficionadas sabe que el estado del campo cambia mucho entre septiembre y marzo. Un campo seco a principios de temporada apenas deja entrar el taco. En enero, después de una semana de lluvia, se hunde el tacón.

Para la mayoría de partidos, FG. El taco de plástico entra lo justo y sale sin esfuerzo.

La SG es para el barro. El aluminio agarra donde el plástico patina, pero en un campo seco no llega a clavarse, así que el pie va apoyado sobre unos pocos tacos largos y la planta lo acaba notando. Muchos jugadores de natural tienen las dos y deciden en el vestuario, después de pisar el césped en el calentamiento.

Equipo barcelonés en Montrouge con camiseta clara, pantalón oscuro y botas de cuero de caña alta
Un equipo de Barcelona en Montrouge, cerca de París, en noviembre de 1925. Botas de cuero de caña alta, las de la época.

Tierra, moqueta y pista

Aún quedan campos de tierra, sobre todo en pueblos y en algunas instalaciones antiguas. De tierra eran también los dos primeros campos del Atlético, el del Retiro y el de O'Donnell. Para esos, y para los artificiales viejos de fibra corta que todo el mundo llama moqueta, la TF funciona mejor que cualquier taco. Reparte la presión y no castiga la planta del pie. Es también la suela de muchos entrenadores de fútbol base, que se pasan la tarde de pie en la banda.

La IC va aparte. Sirve para fútbol sala, para pista de parquet o de resina. Fuera de ahí resbala en cuanto hay un poco de polvo.

Si solo hay un par

No todo el mundo quiere tres pares de botas. Si hay que elegir uno:

  • Si se juega casi siempre en artificial, AG.
  • Si se alterna natural y artificial, una MG, o una AG de tacos no muy altos.
  • Si el campo es natural, FG, aunque un invierno de muchas lluvias acaba pidiendo un segundo par de SG.
  • Para tierra y moqueta vieja, TF, sin dudarlo.

En categorías federadas no es raro que el árbitro eche un vistazo a las botas antes de salir. El reglamento prohíbe cualquier equipamiento peligroso, y un taco de aluminio gastado hasta dejar el borde afilado entra en esa categoría sin discusión.

Botas de cuero marrón de caña alta, una de perfil y otra de pie con los tacos de la suela a la vista
Botas de los años treinta del Museo Nacional del Deporte de Francia. Caña alta, puntera dura y los tacos clavados a la suela.

Y antes de estrenar unos tacos de aluminio en un campo que no se conoce, preguntar. Cuesta menos que una bronca del encargado de la instalación, y bastante menos que una rodilla.